Me limito a ser feliz con las cosas más sencillas del mundo y siempre logro tener una sonrisa bonita.
No me considero guapa, ni perfecta, tan solo soy como quiero ser.
Tengo propósitos, metas a conseguir y sueños que realizar. Para mi el estar enamorado no es estar con alguien y presumir de lo que tienes, yo lo definiría de una manera diferente. Soy muy sensible, lloro por cualquier cosa, ya sea una película romántica, una que tenga final triste o por ver desgracias humanas. Me pone enferma ver como hay personas que se dedican a joder a otras por el simple echo de ser diferentes.
Me cabreo con mucha facilidad y soy de las que estampa cosas al suelo por pura rabia. No me gusta que la gente se meta de por medio en algo que no le incumbe y sobre todo soy realmente celosa, ya sea amorosamente como con amigos y es algo que no puedo controlar. No creo en lo que dice el futuro y no me intereso por averiguar que me va a ocurrir, porque vivir el día a día se me hace más interesante. Adoro a mi madre, aunque hay veces que desearía perderla de vista un rato, puede llegar a estar todo el día encima de mi y me cansa que me agobien. Tengo cambios de humor bastante repentinos y no sé por qué, tan pronto me viene la inspiración como me dan ganas de dejarlo todo. Soy completamente puntual y cuando tengo problemas, sé pensar mil formas de resolverlos. También se me da bien dar consejos a la gente y hacerles sonreír, muchos dicen que mis palabras llegan a sitios muy profundos del corazón y que les hago cambiar para mejor, tal vez sea un don o una simple faceta. Me encanta leer, pero no leo temas que no me interesen, me vuelven loca los libros de novelas románticas y de drama. Detesto a la gente que se cree superior, cuando en realidad son un par de matados de pueblo. Suelo estar bastante de bajón y si es necesario, pasarme horas y horas llorando por cosas absurdas. Soy bastante despistada y se me va la mente en seguida a mi mundo. Adoro dormir, pero en fines de semana se me va el sueño y entre semana no puedo levantarme de la cama. Soy muy remolona, dejo las cosas para el último momento y a veces soy realmente vaga. Soy alguien que necesita mucho el cariño de las personas pero sin que sea agobiante. Tengo pánico a las tormentas, a los rayos, y a los truenos y siempre me meto debajo de la cama porque me asustan. Uno de mis mayores miedos es entrar en el ascensor, pulsar el botón y que de repente se suelten los cables y se caiga al suelo. Soy muy pacífica y no me gustan las cosas ruidosas, ni situaciones comprometedoras. Diría que una de las mejores formas para relajarse es tumbarse en el césped un día soleado, y empezar a perder la noción del tiempo con un libro. Me gustan las pompas de jabón que salen cuando estás en la ducha y abres el gel y el ruido de la sopa cuando hierve. No me gusta el invierno, tampoco el verano, yo prefiero la primavera y el otoño.
Me gusta saber los horóscopos de la gente y saber si pegan con el mío. Desconfío bastante de la gente, porque estoy harta de que me tomen por subnormal. Odio que me traten como si tuviera cinco años y que crean que soy tonta. Se me da bien escribir historias y hacer novelas, como también expresar lo que siento mediante palabras escritas.
